Después de 30 años, Ushuaia volverá a ser sede de la Reunión de Administradores de Programas Antárticos Latinoamericanos (RAPAL), uno de los principales ámbitos regionales de coordinación de políticas vinculadas con el continente blanco.
El encuentro se desarrollará entre el 5 y el 8 de octubre en el Hotel Arakur y reunirá a responsables de los programas antárticos de países latinoamericanos, con reuniones técnicas y encuentros reservados en los que se abordarán distintos puntos de la agenda regional.
Para FINNOVA, que promovió la postulación de Ushuaia como sede, la realización de la RAPAL representa mucho más que un encuentro internacional: forma parte de una estrategia destinada a transformar la ubicación geográfica de Tierra del Fuego en una ventaja económica, logística, científica y tecnológica.
Fernando Chiesa, integrante de la fundación, explicó en “La Mañana de la Tecno” que el desafío es que Ushuaia deje de ser solamente una de las principales puertas turísticas hacia la Antártida y avance hacia una segunda dimensión: convertirse también en puerta logística y operativa.
Del turismo antártico a los servicios logísticos
Chiesa recordó que aproximadamente el 90% del turismo antártico pasa por Ushuaia y señaló que la ciudad ya posee un posicionamiento internacional extraordinario en ese segmento.
El paso siguiente, explicó, consiste en desarrollar la capacidad para abastecer a los programas antárticos de distintos países.
Ese es uno de los objetivos del recientemente presentado Cluster Polar Ushuaia (Polarush).
“Esta iniciativa busca convertir a Ushuaia no solamente en puerta turística a la Antártida, que ya lo es, sino en puerta logística y operativa”, resumió Chiesa.
Para dimensionar el potencial económico, mencionó el caso de Hobart, Australia, donde seis programas antárticos generarían, según los datos expuestos por Chiesa, alrededor de 170 millones de dólares de actividad económica.
El integrante de FINNOVA comparó esa cifra con el movimiento generado actualmente por la actividad turística en Ushuaia y consideró que incorporar con fuerza la dimensión logística podría ampliar sustancialmente el impacto económico asociado a la Antártida. La estrategia no se limita a Ushuaia.
Chiesa destacó el potencial de Río Grande para integrarse a esa cadena, especialmente mediante la producción agroalimentaria y el abastecimiento de insumos.
“Río Grande tiene potencial como un cordón agroalimentario”, sostuvo, al destacar las iniciativas productivas que vienen desarrollándose en el norte provincial.
Una articulación que empieza a sumar a Río Grande
El integrante de FINNOVA confirmó que comenzaron conversaciones con actores de Río Grande para explorar posibles líneas de cooperación.
Destacó particularmente la participación de representantes de Río Grande Activa en encuentros recientes y remarcó que, aunque FINNOVA nació desde el sector privado, considera indispensable la articulación con el Estado. “La articulación público-privada es clave”, afirmó.
Justamente asistieron el presidente de RGA Activa, Lic. Juan Pablo Deluca y el secretario de Desarrollo Productivo de la Municipalidad de Río Grande, Lic. Facundo Armas.
Chiesa señaló que existe interés en analizar conjuntamente las posibilidades vinculadas con la reconversión de la matriz productiva y anticipó que el diálogo recién comienza, pero podría desembocar en iniciativas concretas de colaboración.
Uno de los ejemplos mencionados fue Nunatak Biotech, empresa biotecnológica que trabaja con microorganismos extremófilos y estudia su utilización para favorecer cultivos en condiciones ambientales adversas.
Según explicó Chiesa, estas tecnologías podrían resultar particularmente interesantes para Tierra del Fuego debido a las dificultades climáticas que enfrenta históricamente la producción agrícola.
FINNOVA realizó vinculaciones con Río Grande Activa y con actores académicos para explorar esas posibilidades y Chiesa consideró que una tecnología capaz de potenciar cultivos en ambientes hostiles podría tener un impacto importante sobre el desarrollo productivo fueguino.
RAPAL: del 5 al 8 de octubre en Ushuaia
La RAPAL se desarrollará entre el 5 y el 8 de octubre y tendrá reuniones de trabajo entre las delegaciones de los diferentes programas antárticos latinoamericanos.
Pero FINNOVA buscó además que la presencia de esos representantes internacionales tuviera un vínculo directo con la comunidad fueguina.
Por ese motivo, el 7 de octubre se realizará un congreso que incluirá un conversatorio de los programas antárticos latinoamericanos y otro vinculado con el Cluster Polar Ushuaia. También habrá exposiciones relacionadas con tecnología, ambiente y ciencia aplicada.
Entre los participantes anunciados se encuentra INVAP, empresa argentina de alta tecnología que ha desarrollado trabajos vinculados con el rompehielos ARA Almirante Irízar.
También se presentará una iniciativa relacionada con el tratamiento de microplásticos en los océanos y participará Nunatak Biotech con su trabajo sobre microorganismos y biotecnología.
Chiesa destacó que la investigación sobre microorganismos presentes en Tierra del Fuego podría derivar en soluciones biotecnológicas patentables y planteó que, dependiendo de cómo se desarrollen esas investigaciones y de los marcos aplicables, existe un terreno a explorar respecto de la generación de valor a partir de recursos biológicos provinciales.
Para FINNOVA, se trata precisamente de comenzar a identificar oportunidades que hasta ahora no formaban parte central de la discusión económica fueguina.
La RAPAL regresa después de tres décadas
Uno de los datos que Chiesa destacó especialmente es que hacía alrededor de 30 años que una reunión de estas características no se desarrollaba en Ushuaia. En otras oportunidades en las que Argentina fue anfitriona, los encuentros se realizaron en Buenos Aires.
Para Chiesa, llevar nuevamente la RAPAL a la capital fueguina tiene además un significado vinculado con la federalización de las políticas antárticas. “Somos un país en teoría federal, pero en la práctica muchas cosas somos unitarios”, sostuvo.
Consideró que Argentina mantiene una fuerte tendencia a concentrar organismos y decisiones en la Ciudad de Buenos Aires, incluso cuando las actividades sobre las cuales trabajan esos organismos se desarrollan a miles de kilómetros de la Capital Federal.
Por esa razón, FINNOVA también impulsa la posibilidad de contar en Ushuaia con presencia permanente de la Dirección Nacional del Antártico.
“Si nosotros somos la puerta de entrada de la Antártida, poder hacer trámites acá de la DNA, tener una delegación de la Dirección Nacional del Antártico sería un paso importante”, planteó.
Qué representa la RAPAL
Chiesa explicó que la RAPAL constituye el ámbito en el que los países latinoamericanos coordinan sus agendas dentro del Sistema del Tratado Antártico.
La cooperación permite articular posiciones y fortalecer la presencia regional en las discusiones internacionales relacionadas con el continente blanco.
El integrante de FINNOVA recordó que dentro del Sistema del Tratado Antártico la actividad científica posee un papel central y que esa investigación necesita, a su vez, operaciones logísticas, transporte, servicios, infraestructura y recursos humanos.
Por eso, la ciencia antártica también genera una actividad económica asociada.
“La idea de la RAPAL es justamente que los países latinoamericanos, para que tengan más fuerza dentro del Sistema del Tratado Antártico, coordinen su agenda y sumen fuerzas para que la voz latinoamericana esté más presente”, explicó.
Base Naval Integrada: apoyo, pero con información concreta
Otro capítulo de la entrevista estuvo dedicado a la Base Naval Integrada de Ushuaia. Chiesa manifestó el acompañamiento de FINNOVA al proyecto y consideró positivo que una iniciativa largamente postergada finalmente pueda avanzar. Sin embargo, diferenció claramente dos dimensiones.
Por un lado, se encuentra la infraestructura militar y el fortalecimiento de las capacidades argentinas. Por otro, la posibilidad de integrar parte de esa infraestructura a un verdadero Polo Logístico Antártico con participación de operadores y empresas.
Para FINNOVA, todavía falta información concreta respecto de cómo funcionará esa articulación.
“Nos gusta hablar cuando hay datos objetivos, no cuando hay rumores o especulación”, aclaró Chiesa. Según la información que maneja la fundación, el proyecto tendría avances de cara a enero de 2027.
Chiesa señaló que durante la RAPAL buscarán mantener reuniones con integrantes de las Fuerzas Armadas para conocer con mayor profundidad el proyecto y acercar propuestas surgidas del análisis de competitividad realizado por FINNOVA.
La intención es aportar normativas e iniciativas que permitan fortalecer la competitividad de Ushuaia como nodo antártico.
“Que se tenga en cuenta la voz de FINNOVA en ese caso y que no sea algo que venga directamente todo enlatado desde otro lugar”, planteó.
El sueño de que el Irízar tenga su base natural en Ushuaia
Dentro de esa estrategia aparece otro objetivo que Chiesa definió directamente como “un sueño”: que el rompehielos ARA Almirante Irízar pueda permanecer de manera habitual en Ushuaia.
Consideró que la ubicación resulta lógica por la proximidad con la Antártida, aunque reconoció que actualmente todavía no están dadas todas las condiciones de infraestructura necesarias.
La expectativa es que esas condiciones puedan generarse progresivamente. “Ojalá logremos que el Programa Antártico Argentino opere cada vez más desde acá”, expresó.