miércoles 26 de agosto de 2026 - Edición Nº5107

Provinciales

ARMADAS DE ARGENTINA Y CHILE

Inició el ejercicio Viekaren XXV en Puerto Williams

26 ago 2026 | Enmarcado en las actividades contempladas en el Tratado de Paz y Amistad firmado en 1984, tiene como objetivo incrementar la interoperabilidad entre ambas Armadas y fortalecer la coordinación frente a eventuales emergencias marítimas.



Unidades de superficie dependientes del Comando del Área Naval Austral (ANAU) se encuentran en Puerto Williams para participar de la XXV edición del Viekaren, ejercicio combinado que se desarrolla entre las Armadas de Argentina y Chile.

Enmarcado en las actividades contempladas en el Tratado de Paz y Amistad firmado en 1984, tiene como objetivo incrementar la interoperabilidad entre ambas Armadas y fortalecer la coordinación frente a eventuales emergencias marítimas en una zona de elevada relevancia geopolítica, como es el Canal Beagle.

En este marco, las Armadas de ambos países se adiestran en la estandarización y ejecución coordinada de procedimientos, a fin de brindar respuestas eficaces ante situaciones de emergencia en el mar, vinculadas con la seguridad marítima, la salvaguarda de la vida humana, la protección del medio ambiente y el control de la contaminación.

Por parte de la Armada Argentina, participan el patrullero oceánico ARA “Contraalmirante Cordero”, dependiente de la División Patrullado Marítimo y destacado como buque de estación en Ushuaia; la lancha rápida ARA “Indómita” y las lanchas patrulleras ARA “Clorinda” y ARA “Baradero”, dependientes de la División Patrullado Austral del ANAU.

Por su parte, la Armada de Chile está representada por los patrulleros de servicios generales ARCH “Isaza” y ARCH “Sibbald” y las lanchas de servicios generales ARCH “Alacalufe” y ARCH “Hallef”, pertenecientes al Distrito Naval Beagle (DISNABE), además del Destacamento Aeronaval Puerto Williams.

Asimismo, en esta edición, el ejercicio incorporó el componente aeronaval, con la participación de un helicóptero naval UH-05 de la Armada de Chile y una aeronave B-200 de la Armada Argentina. Estos medios aportan capacidades tácticas y operativas fundamentales, como velocidad de respuesta, mayor alcance y posibilidad de realizar tareas de búsqueda y rescate en sectores de difícil acceso por vía marítima, particularmente ante las exigentes condiciones meteorológicas propias de la región.