La reciente medida del Banco Central de la República Argentina (BCRA) de clausurar 12 de sus 21 tesorerías regionales ha generado una honda preocupación en el extremo sur del país. La sede que operaba en el subsuelo del Banco Tierra del Fuego (BTF) en Río Grande es una de las afectadas, dejando a la provincia en una situación de vulnerabilidad logística sin precedentes, informó el su edicioón de hoy el diario "El Sureño"..
Un golpe a la logística de la "Isla"
A diferencia de otras jurisdicciones, la condición insular de Tierra del Fuego vuelve esta decisión crítica. Al depender exclusivamente del transporte aéreo para el movimiento de caudales, la desaparición del nodo local en Río Grande implica:
Aumento de costos: El efectivo ahora deberá viajar desde Buenos Aires u otros puntos patagónicos, multiplicando los gastos de seguros y logística que terminarán impactando en los usuarios.
Vulnerabilidad operativa: El abastecimiento de cajeros automáticos y el pago de salarios queda ahora supeditado a las contingencias climáticas que afectan los vuelos, sin el "respaldo" físico que ofrecía el tesoro local.
Riesgo en fechas clave: Existe incertidumbre sobre la capacidad de respuesta ante picos de demanda, como el pago de aguinaldos (SAC), ante la falta de una infraestructura regional que agilice el flujo de billetes.
Impacto en los trabajadores y el servicio
La Asociación Bancaria y la Asociación de Bancos Públicos y Privados (ABAPPRA) han alzado la voz contra esta "desarticulación" del sistema. Los puntos de mayor fricción son:
Puestos de trabajo: La medida pone en riesgo 32 empleos a nivel nacional, con trabajadores en Río Grande enfrentando presiones para traslados de hasta 1.800 km o indemnizaciones en cuotas.
Falla en la normativa: Aunque el BCRA emitió la Comunicación «B» 13151 para mantener habilitadas las bóvedas locales, los gremios advierten que "la bóveda sola no garantiza que el efectivo llegue" sin el personal técnico que gestione el flujo diario.
Medidas de fuerza: Como respuesta, este miércoles 13 de mayo se realiza un paro nacional durante las últimas tres horas de atención al público, afectando la operatividad del BCRA y el Banco Hipotecario.
El reclamo de las instituciones
ABAPPRA ha señalado explícitamente a Tierra del Fuego como el ejemplo máximo de la "vulnerabilidad extrema" que genera este modelo de centralización. Han solicitado formalmente al BCRA suspender los cierres y crear una mesa de trabajo para atender la realidad de las provincias donde la banca pública es el único sostén financiero.
Para Río Grande, la pérdida de este eslabón técnico no es solo un cambio administrativo, sino una amenaza directa a la agilidad del sistema de pagos y a la estabilidad económica de sus habitantes.