Momentos de extrema tensión se vivieron en las últimas horas en un domicilio ubicado en la calle Paso de los Libres al 100. Lo que pudo haber terminado en tragedia se transformó en un acto de heroísmo gracias al rápido accionar del personal de la Comisaría Cuarta.
Tras recibir un alerta de emergencia sobre un infante con dificultades respiratorias, una patrulla se desplazó de inmediato al lugar. Al arribar, los uniformados se encontraron con un escenario crítico: un bebé de apenas un año de edad no presentaba respiración ni respondía a ningún tipo de estímulo externo.
Maniobras que salvaron una vida
Ante la urgencia y la falta de tiempo para esperar el arribo de una ambulancia, el Ayudante Samuel Cáceres tomó la iniciativa. El efectivo procedió a realizar de inmediato las maniobras de desobstrucción (técnica de Heimlich) adaptadas para lactantes.
Gracias a la precisión de la intervención, el pequeño logró expulsar el cuerpo extraño que bloqueaba su garganta, recuperando el conocimiento y normalizando su respiración de manera casi inmediata ante el alivio de sus familiares.
Evaluación médica
Minutos después, personal médico llegó a la vivienda para brindar asistencia profesional. Con el fin de garantizar que no hubiera secuelas o lesiones internas, se dispuso el traslado preventivo del menor, acompañado por sus padres, al Hospital Regional para una evaluación integral y seguimiento clínico.
Este nuevo caso vuelve a poner de relieve la importancia de la capacitación en primeros auxilios y RCP dentro de las fuerzas de seguridad, herramientas que anoche marcaron la diferencia entre la vida y la muerte en el sector de la Comisaría Cuarta.