En un operativo conjunto de gran envergadura, fuerzas federales lograron desarticular una organización delictiva dedicada al acopio y contrabando de mercadería hacia Chile. Tras meses de tareas investigativas, se ejecutaron 12 allanamientos simultáneos en la ciudad de Río Grande, resultando en el secuestro de millonarias sumas de dinero, armas, vehículos y estupefacientes.
La investigación, liderada por las Unidades de Delitos Complejos y Procedimientos Judiciales de Río Grande y Ushuaia, permitió desentrañar el funcionamiento de la banda. Según fuentes oficiales, la organización contaba con una estructura profesionalizada que incluía:
Logística propia: Vehículos destinados exclusivamente al transporte de cargamentos sin aval legal.
Cobro digital: Utilizaban terminales posnet y dispositivos electrónicos para blanquear o facilitar las transacciones comerciales ilícitas.
Centros de acopio: Viviendas particulares utilizadas para almacenar la mercadería antes de cruzar la frontera hacia el país vecino.
Bajo las órdenes del Juzgado Federal de Garantías de Primera Instancia, efectivos de la Gendarmería Nacional, en colaboración con la Policía Federal Argentina (PFA) y la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), irrumpieron en los domicilios señalados.
El inventario de lo incautado refleja la magnitud económica de la red:
Divisas: 104.100 dólares, más de 6,2 millones de pesos en efectivo y 30 cheques por un valor cercano a los 35 millones de pesos.
Mercadería y Droga: 7.600 atados de cigarrillos listos para el cruce fronterizo y 502 gramos de marihuana (incluyendo plantas).
Armamento: Un fusil Máuser, una carabina y municiones calibre 9 mm.
Tecnología: 16 notebooks, 15 celulares, 13 terminales posnet y 7 sistemas de grabación DVR.
Además del secuestro de una camioneta Renault Kangoo y dos cajas fuertes, el magistrado interviniente confirmó que cinco ciudadanos han quedado supeditados a la causa. Los mismos permanecen bajo investigación mientras se analiza la documentación y los dispositivos de almacenamiento hallados, los cuales podrían contener pruebas de conexiones más amplias en la región.
Este golpe representa uno de los mayores operativos contra el comercio ilegal transfronterizo en la provincia en lo que va del año, poniendo el foco en el uso de herramientas financieras modernas para actividades de contrabando tradicional.