La Oficina del Presidente anunció este miércoles el envío de un ambicioso proyecto de ley de Reforma Electoral al Congreso de la Nación. La iniciativa, impulsada por la gestión de Javier Milei, tiene como pilares la reducción del gasto público, el endurecimiento de los requisitos partidarios y la transparencia en el financiamiento de las campañas.
El punto más destacado de la propuesta es la eliminación definitiva de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Según el comunicado oficial, el Ejecutivo considera estas instancias como un "experimento fallido" que en 2023 representó un costo de $45.000 millones para el Estado. Con este cambio, las elecciones internas volverán a ser una responsabilidad exclusiva de los partidos políticos y no serán financiadas por los contribuyentes.
El proyecto introduce la cláusula de "Ficha Limpia", que prohíbe a personas con condenas confirmadas en segunda instancia por delitos dolosos presentarse como candidatos u ocupar cargos en la Administración Pública.
En cuanto al financiamiento, el Gobierno busca atacar la denominada "plata negra" en la política. La reforma propone:
Aportes privados regulados: Facilitar que personas y empresas contribuyan de manera trazable.
Renuncia al aporte estatal: Los partidos podrán optar por financiarse íntegramente de forma privada.
Eliminación de espacios gratuitos: Se suprimirá el régimen que obliga a los medios de comunicación a ceder aire para propaganda partidaria.
Para combatir a los denominados "sellos de goma", la ley prevé elevar los pisos de afiliación necesarios para registrar un partido y los umbrales de votos requeridos para mantener la personería jurídica. Como contrapartida, se implementará la afiliación digital para modernizar y agilizar el proceso, eliminando trabas burocráticas.
Desde la Presidencia afirmaron que el sistema actual es "caro y opaco", y que esta reforma es un "paso crucial" para terminar con los privilegios de la dirigencia política. El debate ahora se traslada a las cámaras legislativas, donde el oficialismo buscará los consensos necesarios para transformar el sistema electoral argentino.