El reciente discurso del intendente de Ushuaia Walter Vuoto en la apertura de sesiones expuso con total crudeza el momento histórico que atravesamos. Los datos oficiales no dejan lugar a dobles lecturas: Tierra del Fuego enfrenta su crisis económica más profunda de los últimos 25 años.
En una década, la industria local pasó de emplear 16.500 trabajadores a apenas 7.317. Frente a variables macroeconómicas complejas, como la apertura importadora y el crecimiento del comercio electrónico internacional, desde el Municipio asumimos el desafío ineludible de sostener el empleo local y proteger nuestra matriz productiva.
La realidad financiera nos exige ser sumamente precisos en la gestión. Mientras los ingresos por coparticipación sufren caídas reales que rozan el 38%, y la Provincia acumula una deuda con nuestra ciudad que supera los 10.317 millones de pesos, durante el 2025 nosotros tomamos la decisión política de resguardar el poder adquisitivo de nuestros trabajadores, de sostener la obra pública y de garantizamos la continuidad de los servicios esenciales.
Fuimos el único estamento público que superó la inflación patagónica con un incremento salarial del 33,34% en 2025. Esto no es un mero apunte contable; es la demostración empírica de que administrar con eficiencia nos permite cuidar el tejido social en tiempos de adversidad.
Este contexto económico se escuchó en todas las aperturas de sesiones en la provincia durante el último fin de semana. Sin embargo, Walter Vuoto parece ser el único que transforma en acción su lectura del diagnóstico. Se unificaron Secretarías, se achicaron estructuras políticas y se optimizaron estructuras ante la baja de los recursos.
El Ejecutivo de Ushuaia demuestra que hacer más eficiente la administración municipal no es incompatible con continuar transformando la ciudad.
Pero sabemos perfectamente que administrar la coyuntura no alcanza. La modernización no es solamente digitalizar trámites; es ordenar procesos, optimizar recursos y consolidar un Estado más inteligente y cercano a la gente. Durante 2025, digitalizamos y ampliamos la Ventanilla Digital a 93 trámites, logrando reducir los tiempos de habilitación comercial de 30 días a solo una semana.
Para este 2026, la apuesta por un Estado dinámico es aún mayor. Avanzamos hacia la digitalización de trámites estratégicos como las licencias de conducir, la integración de servicios mediante la Comunidad +U en articulación con el sector privado, y la puesta en marcha del Centro de Monitoreo de Defensa Civil. En la era de la inteligencia artificial, necesitamos un Estado que no sea un peso, sino un facilitador que elimine obstáculos para quienes quieren invertir y desarrollarse en Ushuaia.
No buscamos ser relatores de la crisis que genera el Gobierno Nacional. Buscamos un Estado que se configure como un aliado de todos los que quieran que la ciudad y la provincia se desarrollen. Walter Vuoto demuestra una vez más que se está trabajando para configurar una unidad en la gestión con el privado y con todos los actores en lo político para generar estrategias que den respuesta a esta crisis profunda que atravesamos.
La obra pública sigue siendo nuestro gran motor contracíclico, habiendo intervenido más de 170 cuadras gracias a la autonomía que nos da la Planta Municipal de Asfalto. Sin embargo, el verdadero salto estructural está en nuestra planificación del futuro. La propuesta de ampliación del ejido urbano hacia la Ruta J y la 30 no es una simple respuesta habitacional; es la creación de un nuevo circuito económico y productivo.
Para que esta expansión tenga el impacto que Ushuaia necesita, nuestro rol como Estado municipal moderno es ser el puente para capitales de escala global. Debemos ser facilitadores dinámicos para el desembarco de proyectos de alto impacto, ya sea en desarrollos de hotelería de máxima categoría que eleven el perfil turístico internacional, la instalación de infraestructura vinculada al sector tecnológico y aeroespacial, o la apertura a nuevas industrias orientadas a la salud y la biotecnología. Diversificar la matriz económica ya no es un eslogan, es nuestra principal vía de crecimiento.
Gobernar es proteger, pero también es proyectar. En Ushuaia elegimos administrar el presente y construir el futuro al mismo tiempo. El azar no determina nuestro crecimiento; tenemos un plan claro, y la modernización es la herramienta central para hacer que las cosas pasen.
No atravesamos tiempos de mezquindades ni aventuras personales; como dirigentes, debemos entender que cada paso en falso se traduce en pérdida de derechos y sufrimiento para las familias fueguinas. Leer el contexto y actuar en consecuencia es una necesidad, pero también un mandato de la sociedad. Trabajar para que la provincia vuelva a ser una tierra de sueños y oportunidades requiere de toda la dirigencia trabajando unida, resistiendo los embates nacionales y comenzando a construir una visión de futuro que deje atrás este tiempo de pobreza y desesperanza.
Sebastián Iriarte
Secretario de Gobierno y Modernización
Municipalidad de Ushuaia