El reciente aterrizaje de un vuelo civil en la Base Petrel no solo es un logro técnico, sino un movimiento estratégico para Argentina. Según destacó Osvaldo Mella, responsable de la empresa HeliUshuaia, este proyecto busca desarrollar la logística antártica para ofrecer servicios de capacitaciones, emergencias y traslados para quienes deseen evitar los cuatro días de navegación por el Pasaje Drake. Con este avance, el país se posiciona para competir con las rutas logísticas y turísticas de Chile, que realiza unos 200 vuelos anuales con una facturación millonaria.
Este avance fue posible gracias a una estrecha colaboración con el Comando Conjunto Antártico (Cocoantar) y la Armada Argentina, permitiendo que la aviación civil opere de manera ágil y segura en el continente blanco. La utilización de una aeronave King Air B200, diseñada específicamente para pistas no preparadas de tierra o asfalto, fue clave para concretar la operación en una pista que Mella calificó como "espectacular" tras las tareas de modernización en la base.
La travesía histórica ocurrió el pasado jueves 12 de febrero. La aeronave despegó de Ushuaia a las 9:30 hs y, tras sobrevolar la Base Marambio para validar instrumentos, el comandante Roberto Valdés aterrizó en Petrel a las 13:42 hs. El vuelo de ida tomó cuatro horas debido a fuertes vientos de frente, mientras que el regreso al continente se completó en apenas dos horas y media después de una estadía de seis horas en la base.
La Base Petrel, situada en la Isla Dundee, recuperó su estatus de permanencia en la campaña 2021/22 tras décadas de ser considerada temporaria debido a un incendio en 1974. Por su ubicación estratégica a nivel del mar, funciona ahora como una alternativa crítica de alta operatividad para evacuaciones médicas o misiones científicas en caso de que la Base Marambio se encuentre inoperable por condiciones climáticas.
Fuente: Noticia original redactada por Sol Agusti para el diario La Nación.