Al arribar al lugar, los efectivos policiales constataron que el fuego ya había sido controlado. Tras entrevistarse con el propietario del taller, este explicó que el incendio se originó de manera accidental mientras se encontraba manipulando combustible dentro del recinto de trabajo. Un descuido en el manejo de los fluidos inflamables habría iniciado las llamas, que afortunadamente no pasaron a mayores.
A pesar de la peligrosidad de la situación y del material altamente combustible presente en el lugar, las autoridades confirmaron que no se registraron personas lesionadas.
En el lugar se labraron las actuaciones correspondientes para documentar el hecho, mientras se recordó a la comunidad la importancia de extremar las medidas de seguridad y ventilación al trabajar con sustancias peligrosas en espacios cerrados.